Estantes para quesos
Las estanterías para quesos son equipos especiales que se utilizan en los procesos de maduración (afinado), reposo y almacenamiento de los quesos, y que influyen directamente en la calidad del producto y en su ventilación. Se fabrican con tres materiales principales, en función del tipo de queso y de las normas de higiene de la empresa:
Estantes para queso de acero inoxidable
Es el tipo más utilizado en instalaciones industriales.
Material: Se fabrican generalmente en acero inoxidable de calidad AISI 304.
Ventaja: Tienen una vida útil muy larga, no se corroen y son totalmente compatibles con los procesos CIP (limpieza). No albergan bacterias.
Diseño: suelen tener forma de chapa perforada o rejilla de alambre para facilitar la circulación del aire.
2. Estantes de madera para quesos
Se utilizan en la producción tradicional y artesanal, especialmente para la maduración de quesos duros y semiduros (como el kashar, el gruyère o el parmesano).
Material: Por lo general, se prefieren maderas sin resina y sin olor (por ejemplo, abeto o roble).
Ventaja: La madera equilibra la humedad del ambiente y ofrece un entorno natural para los microorganismos que favorecen la formación de la corteza del queso.
Desventaja: Su limpieza es más difícil que la del acero inoxidable y requiere un mantenimiento regular.
3. Estantes de plástico (apto para uso alimentario) para quesos
Se han generalizado en las queserías modernas debido a su ligereza y su bajo coste.
Material: Se fabrican con polietileno de alta densidad (HDPE) o polipropileno.
Ventaja: No hay riesgo de oxidación, se pueden lavar en el lavavajillas y cuentan con diseños de rejilla especiales que optimizan la circulación del aire.
¿Por qué es importante?
Circulación del aire: El diseño de la estantería permite que la parte inferior del queso también reciba aire, lo que evita la aparición de moho y la acumulación de humedad.
Ahorro de espacio: Gracias a su estructura apilable, permite aprovechar al máximo cada metro cuadrado en las cámaras frigoríficas.
Protección de la forma: No se deforma bajo el peso de las ruedas de queso, lo que evita que el producto pierda su forma.
Es el tipo más utilizado en instalaciones industriales.
Material: Se fabrican generalmente en acero inoxidable de calidad AISI 304.
Ventaja: Tienen una vida útil muy larga, no se corroen y son totalmente compatibles con los procesos CIP (limpieza). No albergan bacterias.
Diseño: suelen tener forma de chapa perforada o rejilla de alambre para facilitar la circulación del aire.
2. Estantes de madera para quesos
Se utilizan en la producción tradicional y artesanal, especialmente para la maduración de quesos duros y semiduros (como el kashar, el gruyère o el parmesano).
Material: Por lo general, se prefieren maderas sin resina y sin olor (por ejemplo, abeto o roble).
Ventaja: La madera equilibra la humedad del ambiente y ofrece un entorno natural para los microorganismos que favorecen la formación de la corteza del queso.
Desventaja: Su limpieza es más difícil que la del acero inoxidable y requiere un mantenimiento regular.
3. Estantes de plástico (apto para uso alimentario) para quesos
Se han generalizado en las queserías modernas debido a su ligereza y su bajo coste.
Material: Se fabrican con polietileno de alta densidad (HDPE) o polipropileno.
Ventaja: No hay riesgo de oxidación, se pueden lavar en el lavavajillas y cuentan con diseños de rejilla especiales que optimizan la circulación del aire.
¿Por qué es importante?
Circulación del aire: El diseño de la estantería permite que la parte inferior del queso también reciba aire, lo que evita la aparición de moho y la acumulación de humedad.
Ahorro de espacio: Gracias a su estructura apilable, permite aprovechar al máximo cada metro cuadrado en las cámaras frigoríficas.
Protección de la forma: No se deforma bajo el peso de las ruedas de queso, lo que evita que el producto pierda su forma.





